Alicia en el País de la Mercadotecnia

De como la pluma de los creativos y mercadólogos es mas poderosa que la del escritor Charles L. Dodgson, mas conocido como Lewis Carroll, autor del cuento “Alicia en el Pais de las Maravillas”.

El Cuento y La Película.

En estas últimas semanas me ha sido difícil reunirme con amigos y familiares, pues siempre surge el tema de la película de “Alicia en el país de las Maravillas” de Tim Burton. Y lo difícil de la situación es que “tienes que” estar de acuerdo en que Tim Burton es “Un Genio”, Johnny Depp es “El Mejor Actor del Mundo” y que esta nueva versión de “Alicia en el País de las Maravillas es “La Mejor Película del Año”.

Míralo de esta manera: Originalmente la historia escrita por Charles L. Dodgson bajo el pseudónimo de Lewis Carroll es un cuento infantil, sin mayores pretensiones que divertir a los niños, así es como lo tomó Walt Disney para llevarlo a la pantalla con dibujos animados, tratando de que todos los personales lucieran muy simpáticos. Y así la primera versión de Disney sigue siendo un cuento para niños. Pero eso era en el siglo pasado; ahora es una superproducción: grandes actores, un famoso director, el maquillaje especializado, la música, la publicidad de millones de dólares. Fíjate bien. ¿Crees que eso les parezca importante a los niños? ¡Claro que no! Todo el esfuerzo está dirigido a los adultos, a los papás.  A los jóvenes  y adolescentes se las venden como algo entre artístico, filosófico, cine de arte, película de culto.

No es la primera vez, lo mismo hicieron con esa película de “Una Serie de Eventos Desafortunados”, igual, los famosos actores, la gran escenografía, los efectos especiales, pero una historia muy floja (¿Te acuerdas de que trata esa película?). La idea era atraer a los padres para que lleven a sus hijitos a ver la película.

El Mundo es un Lugar Divertido y Absurdo, aun sin Tim Burton.

A mi todo esto me divierte porque toda esta alharaca se venia gestando desde que la película estaba en la fase de producción, y ya desde entonces el marketing estaba golpeando con fuerza nuestras débiles mentecitas. Desde antes del estreno ya muchos comentaban que “tenían que ver esta película” y contaban los días que faltaban para el estreno. Salen de ver la mentada película extasiados, y, desde ahí, ya todo son alabanzas, donde no escatiman el uso de las palabras “genio” y “obra maestra”. Tal cual lo fue preparando desde antes del estreno las pautas publicitarias de la película!!

El efecto es muy parecido al de esas personas que nunca se han interesado por el arte y si viajan a Paris regresan transformadas, contándote que fueron al museo del Louvre y que La Mona Lisa es “Una Obra de Arte Maravillosa”, porque fue el único cuadro que reconocieron en su breve visita precipitada al Louvre, antes de correr al shopping en las Galerías Lafayette y de la visita obligada a los famosos cabarets parisinos.

¿Sigues sin creerme? Basta con que le eches una mirada a las páginas de Facebook de tus amigos, donde encontraras imágenes de la película, alabanza estrambóticas y, lo mas tierno, comentarios en sus páginas “a la” Tim Burton/Lewis Carroll, esto es: frases sin sentido que parezcan encerrar una idea muy literaria, muy filosófica.

Puedes ir más allá y comprobarlo tu mismo, te propongo que hagas el siguiente experimento.

El Experimento.

Parte Uno.

Acción: La próxima vez que te reúnas con amigos o compañeros de trabajo y que, inevitablemente, surja el tema de la película de “Alicia” déjalos primero que entren en calor, guarda silencio, y de pronto deja caer un comentario, así como al descuido, tal como: “Pues a mi, tal o cual cosa de la película, me pareció una gran estupidez”.

Reacción: El público ruge, hablarán todos al mismo tiempo, “Oh My God!!!”, se rasgarán las vestiduras (metafóricamente, ¡claro!) y te acusarán de insensible, inculto, tarado; y otras lindezas por el estilo; pues has osado ir en contra de la sabiduría popular y del consenso de que la versión burtiana de “Alicia” es una joya de la cinematografía mundial. No faltará quien te empiece a explicar, muy despacio, con ejemplos, como si fueras un niño de cinco años, lo que, al parecer, no entendiste de la película.

Parte dos.

Acción: En la segunda parte de este experimento simplemente tendrás que decir: “Aaah. ¡Ya entendí!”.

Reacción: La alegría volverá a todos los rostros, el tono de las voces regresará a la normalidad, la ortodoxia volverá a reinar en la manada, el mundo es bueno una vez mas, a través de la ventana podrá observarse un arco iris.

Parte Tres.

Acción: En la tercera parte del experimento deberás comentar ingenuamente: “¿Se fijaron como el rey luce un Rolex de oro en su muñeca? ¿Que podrá significar?”

Reacción: Existe una posibilidad, muy remota, de que alguien te diga: “No, el rey no usaba un Rolex de oro”. Porque hay quienes han visto la película ya como 20 veces y han investigado en el internet sobre todos los detalles de la película y el detrás de las cámaras y las entrevistas y demás… Pero son una minoría; la inmensa mayoría de los Fans perdió el interés poco después de la escena con la sesión de te con la Liebre de Marzo y el Sombrerero Loco (Si, si, Johnny Depp), así que fingirán que si pusieron atención a todos los detalles de la trama y de los personajes y surgirán diversas teorías sobre el significado del Rolex de oro en la muñeca del rey.

Conclusión.

Tú, ya no dirás nada mas, no hay nada que agregar, tu opinión no es nada en comparación a la fuerza avasalladora de los millones de dólares que se emplearon en la publicidad de la película de “Alicia en el País de la Mercadotecnia”.

Una respuesta a “Alicia en el País de la Mercadotecnia

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