Buscando el Cielo en la Rayuela

Portada Rayuela

Portada de Rayuela

Se están cumpliendo, en este mes de Junio, 50 años de la publicación de “Rayuela”, la gran novela del escritor argentino Julio Cortazar y, con ese pretexto, me di a la tarea de releerla, encontrando, como siempre que la he leído, un gran placer en su lectura y cada vez me convence mas de que es una de las grandes novelas de nuestros tiempos.

PRIMERA LECTURA

Leí Rayuela por primera vez a mediados de los años setentas, cuando aun era yo un estudiante de ingeniería en el Politécnico Nacional.

Recuerdo como esta novela inmediatamente captó mi interés, por su formato novedoso, por su lenguaje natural, pero a la vez codificado, y por las ideas que sustentan la trama principal, ideas con las cuales me identificaba yo.

Cortazar lograba con esta novela lo que él mismo llamaba “el lector cómplice”, aquel lector que, identificado con el personaje principal, lee la novela como si esta fuera su propio diario, su propio manifiesto.

Tanto me gustó esta novela que en los años siguientes leí todas las obras de Julio Cotazar y encontré especialmente buenos sus fantásticos cuentos, llenos de imaginación y fantasía, contados con un lenguaje preciso.

¿Pero que era esto que los lectores (cómplices) encontrábamos en la novela de Cortazar?

UNA NUEVA GENERACION

Pues era básicamente el despertar de una nueva generación, una generación que deseaba romper con la generación de nuestros padres, no queríamos ser como ellos, ni pensar, ni vestir, ni actuar como ellos. Aspirábamos a estudiar cosas nuevas y diferentes, a crear un arte diferente y a romper con todas las ideas heredadas por nuestros padres, todo lo que venia de las generaciones anteriores lo veíamos con sospecha. Era una ruptura, la llamada brecha generacional entre la “momiza” y la “chaviza”; era “estar en la onda” o “estar fuera de onda” para usar palabras que usábamos en aquella época.

Todo esto lo agravaba el hecho de que los adultos reaccionaban de manera autoritaria y defensiva, pontificando contra todo lo nuevo, insistiendo en que el único camino correcto era apegarse a las tradiciones y costumbres, a la obediencia ciega del hijo a los padres y a las autoridades formales de todo tipo; Ya sabes, desde “El Señor Presidente” hacia abajo por la escalera de los servidores públicos y por el otro lado desde “Nuestro Padre Dios” descendiendo por toda la jerarquía eclesiástica.

Así que todo esto de: Terminar una carrera y conseguir un título, casarte y formar una familia, trabajar parra una sola compañía desde que sales de la escuela hasta tu jubilación, tener una descripción de puesto y cumplir con un horario de trabajo, cumplir con tus deberes de ciudadano; etc., etc., etc.…. ¿Para que? Si ya el mundo no era igual… o, ya no iba a ser igual…

También es necesario reconocer que este movimiento no se dió en TODA la juventud de esa época, ocurrió principalmente en las universidades y en las ciudades grandes de América Latina, en la provincia los jóvenes eran más conservadores.

Palabras Finales

La novela Rayuela tuvo una gran influencia en mí, junto con otros varios libros, y retrata perfectamente la ideología de una generación de aquellos jovenes estudiantes de los años sesenta.

Rayuela es una lectura imprescindible. Yo te recomiendo ampliamente la lectura de esta gran novela, principalmente se la recomiendo a lo jóvenes, convencido que les puede mostrar que la vida no es solo lo que nos dicen las autoridades, los expertos y los maestros, sino que hay algo mas, algo que solo lo puede encontrar cada uno de nosotros en nuestro interior.

Aunque no estoy seguro que la lectura de Rayuela pueda influir en las generaciones actuales del modo en que influyó en la mía.

¿Tu que opinas?

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